Miércoles, 1 de Mayo de 2019
SE ACABÓ LO QUE SE DABA
Casi todo en esta vida acaba terminando, y este año portugués o
este invierno en Lisboa, también. Al final, visto desde ahora y desde aquí, parece
que todo ha sido un rato, pero si repaso despacio también veo que he hecho
muchas cosas, he visto bastantes y he pensado mucho; aunque no haya sido muy
interesante lo pensado. Pero si, realmente ha sido un año muy bueno, dentro de
las cosas normales o casi normales. Volvería, o volveré, a hacerlo.
Oporto, aunque con mucho menos
tiempo que Lisboa, ha sido una sorpresa más que agradable, y sigo sin saber qué
me ha gustado más; que puede que sea una pregunta frecuente. Cada una en su
propio estilo; como decía la princesa de Vacaciones en Roma con Gregory Peck.
Ya tengo las maletas hechas, la
cabeza y la Galería
llenas de recuerdos, y también ganas de volver a la vida de las cosas corrientes,
que habrá que procurar que no lo sean tanto.
A vosotros, los que habéis
estado y resistido al otro lado de esta bitácora, que ni sé bien quién ni cuántos
sois, muchas gracias por haber estado ahí;
y a otros por haber estado aquí. A mi me venía bien sentarme a contaros las
cosas que me pasaban, y algún rollo extra, y encima ahora me llevo un recuerdo
escrito de este año extraordinario y hermoso que ha sido Mi Invierno en Lisboa. Gracias por estar ahí.
PD De pronto me embarga un sentimiento de tristeza, me da pena que se me acabe Portugal y otra tanta que se me acabe la bitácora, no sé cuál mayor, pero las dos tristes y en cierto modo alegres, porque han sido. Lo siento. Adios
No hay comentarios:
Publicar un comentario