27 de Nov Días de
viaje 1
Como el plan es ir conociendo
Portugal, en dos días buenos que anunció el Tiempo quería ir un sitio llamado
Batalha ciento treinta km al Norte de Lisboa y ver unas cuantas cosas de ida y
de vuelta. Aquí falla el transporte público, muchas paradas para él.
Así pues pensé alquilar un coche que fuese y parase donde yo dijera. Alquilar un
coche es muy sencillo y muy barato, un rato y 13 euros dos días y algo más que
le añadieron, 20. Hice bien en no traerme coche.
En 30 km había salido de Lisboa
capital y algo más y tomaba café en Mafra, pasado el stress alquilatorio y
circulatorio. Mafra es un pueblo-ciudad muy grande y dormitorio, pero lo que
yo buscaba es un palacio _monasterio-convento_cuartel
enorme que mandó construir Don Joao V a principios del XVIII y por tanto barroco perdío. Aquí sucedía la trama que
cuenta Saramago en su novela “Memorial
del convento” que yo recuerdo mal, solo me suena una pareja de gente pobre
de la que ella tenía el poder de ver la gente por dentro y de un fraile que en
aquel tiempo estaba construyendo un avión, y poco mas. No sé para que leo. También de ese convento o de ese libro vino
el nombre de aquel festival de música étnica tan bueno que todos los veranos
había en Castril, y otras siete capitales europeas, que se llamaba Sete Sóis Sete Luas.
Estaba cerrado. Todavía no se han
puesto todos de acuerdo en que Monumentos que cierran cierren los lunes. Así es
que hay que volver, que podría ser en Bus desde Lisboa y echar casi el día.
Para abrir boca dice Wikipedia que ocupa 4 Ha , como cuatro campos de fútbol y tiene 1,200
habitaciones, 4.700 entre puertas y ventanas y 29 patios. Otra vez será. La verdad es
que se veía enorme y llamativo.
El punto siguiente era Batalha,
unos 100 km
más arriba, parte de autovías de peaje que son magníficas y parte de carreteras
que están muy bien. Batalha se llama así
por que por allí fue la Batalla de Aljubarrota, que yo conocí cuando
empecé a leer para este viaje, pero que los niños portugueses aprenden al
nacer. La tarde del 14 de Agosto de 1385 el ejército portugués formado por muy pocos hombres y dirigido por D. Nuño Álvarez Pereira destrozó en 3 ó
4 horas al ejército castellano de D. Juan I de Castlla, formado por muchísimos
muchísimos hombres. Total, que ahí empezó el Portugal moderno, grande y libre
hasta Salazar, y por eso los niños portugueses se lo aprenden desde
chiquitillos; es el símbolo y el signo de la puta identidad que tanto gusta a tantos. Hay un Centro de Interpretación
en el mismo campo de San jorge donde fue la batalla y hoy recrean con técnicas
audiovisuales, 3D y multimedia, total una película, lo que pasó entonces. Yo allí siempre hablaba en francés
o inglés para que no sospechasen mi identidad. Un enemigo es siempre un
enemigo.
Muy cerca está la Basílica o Mosteiro de
Batalha, antes del laicismo, de Santa
María de la Victoria.
SuperImpresionante es la única palabra que se me ocurre,
supergótico y supergrande. Tiene muchas partes que recorrer y me declaro
incapaz de contarlo. Lo mejor es Wikipedia y un buen rato.
A pesar del
buen coche y las buenas carreteras, el día iba todavía más rápido que el coche y yo, y en cuanto
se hace de noche, antes de las seis de la tarde, se acaban el día y las cosas. Podía
llegar y justo, ya de vuelta para dormir en Óbidos, para ver la fachada del Monasterio
de Alcobaca. Que también tiene todos los títulos hasta el de Patrimonio
de la Humanidad
e incluso el de las Siete Maravillas Portuguesas (SMP). No sé nada de Alcobaca pero la portada de la fachada
principal era soberbia también, se ve gótico pero muy distinto que el de Batalha, como mucho mas temprano. La parte
del pueblo que rodea la fachada, también se veía atractiva, pero tenía el coche
en prohibido y fuera de mi vista. Sólo pude quedarme con la idea y con las
ganas de volver.
Por fin Óbidos
y final de viaje. Es una ciudad totalmente amurallada y para colmo la zona de
almenas y merlones estaba con una franja de malla de luces blancas que tanto
abundan en Navidad. La verdad es que quedaba llamativo y sobretodo vistoso. Alrededor
de la muralla crece el pueblo me imagino que moderno, feo y cómodo, yo ni lo
vi; yo iba mirando la muralla.
No quiero
acabar el día sin mi homenaje repetido al GPS, mejor dicho Navegador, ¡qué maravilla!,
sabe tanto o más que Gugle, aunque sea de un tema muy concreto. Qué vayas donde
vayas, del mundo mundial, él te vaya
diciendo por donde, cuanto falta, donde la próxima maniobra, y donde no debes
correr, tiene tela. Encima te equivocas y en vez de decir “te lo dije”, “”si es que no te fijas”, como dicen otras, él dice “recalculando”
sin más y te sigue orientando. Y como decía mi amigo Carlos Novillo, antes de
irse: “y encima gratis”. ¿Cuánto pagaríamos por algo así si nos cobraran? “Salve GPS, duceri te saludant”, más
o menos, habrá que cambiarle algo, pero suena bien. Es mi homenaje.
Volví a
dormir en un hospedaje que se llamaba “la Casa del Reloj” como en MolinaSeca (CdS). Pero
antes recorrí el pueblo. Endiablado. El único llano debía ser el suelo de la Iglesia , como la cocina de
Don Matías en Tudanca de Peñas Arriba, el que no la haya leído que la lea. El
pueblo empedrado, inclinado y solo, pero cuando te das cuenta estás en el
Castello que hoy es Pousada; no entendí
cómo llegarán los pocos clientes que allí caben. El camino del adarve se puede
recorrer pero a esas horas ni subir. Yo di vueltas en una soledad casi medieval y
cuando de milagro vi un sitio de cenar, entré y lo hice, creo que no había
comido. Había una pareja y enseguida me quedé solo, y en cuanto salí cerraron. Encontré
mi casa, extramuros, pero inmediata, y me encontré en mi habitación más
temprano que nunca. Repasé los papeles y el día; y dormime.