domingo, 25 de noviembre de 2018

E20 Días 23, 24 y 25


23 Viernes,   MNAA y El Chiado

            Serían las nueve y media de la mañana y yo estoy pensando qué hacer con esta mañana tan azul de Lisboa cuando me llama Eloy desde el Perla que está tomándose un chocolate con churros y pensando en cosas de los dos; yo he desayunado así muchos jueves con él, con los mismos churros y la misma conversación; los churros se repiten mucho. Me cuesta mucho trabajo imaginar que Eloy en el Perla y yo en la Alfama estamos en el mismo tiempo y tan distinto todo, habiendo sido tantas veces lo mismo. No sé explicarme, no sé decirlo, pero si sé lo que me pienso.

            Decidí recorrer un poco del Chiado, o Barrio alto, que tengo un poco dejado. Empiezo por lo bajo, por la calle San Luis con el propósito de seguir por las Rua Janelas Verdes (ventanas color de pelo lorquiano) donde está el Museo de Arte Antigua, anterior a 1850 quiere decir antigua, Yo estoy algo harto de los museos de siempre, luego si me acuerdo me explico; pero camino de cualquier museo hay muchas cosas dignas en una ciudad como Lisboa, que para mi es tan nueva.  Por ejemplo;

            El edificio de la Empresa de Electricidad Portuguesa, que no se llama así, pero en Lisboa no hay letreros, cuesta mucho saber lo que estas viendo, o de qué es una tienda hasta que no estás comprando. No sabría describir el edificio, pero es para mí de lo más moderno de Lisboa y a la vez bonito. También descubro, aparte de plazas y mercados, el Teatro La Barraca, donde han estrenado o estrenarán “Mariana Pineda”, pero no se aclaran y como está cerrado tampoco me aclaro yo. También paso por el Museo de Comunicaciones, que no es de los clásicos que decía antes. Y que me propongo ver de vuelta.

            Museo de Arte Antigua. Decía que a mi estos museos me gustan hasta cierto punto, me aburren un poco y me abruman. Pero hace años descubrí, una vez que entré en el Louvre sin ganas o sin querer, que pasearse por un gran museo es muchísimo mejor que pasearse por la calle, es otra dimensión. En la calle hay de todo, edificios bonitos y feos, mujeres guapas y no tanto, jardines ordenados o no, ruido grande o infernal. Sin embargo un museo es un remanso de paz, rodeado de las cosas mas bonitas que ha hecho el hombre y que han sobrevivido para ganarse el sitio, silencioso, limpio, sin caber más orden. Y tú paseas sin mirar y viendo, cosas todas hermosas, cuando quieres te paras, te acercas, lees, reconoces, recuerdas, sigues, te paras, miras, te vuelves y sigues paseando en el silencio solo en el que suelen estar los museos. Sí, ir a ver un museo de arte sin objetivo definido, o verlo en general queriendo aprenderte todo, me cansa, pero pasear por un museo como el que pasea por un bosque pero algo mas despacio, es una experiencia religiosa. Hay que procurar que no se entere de esto mucha gente, para que el silencio de los museos siga estando solo. Yo os lo digo a vosotros porque sé que sois pocos.
            El museo además tenía cafetería, restaurante y unos jardines, supongo que para los empleados, que valía la pena quedarse.

            El Museo de Comunicaciones es otra cosa, casi como un museo etnológico, todo se entiende y te suena: el coche de postas, la cornetilla del cartero, los teléfonos a magneto, los de disco, las telefonistas, el Morse, los telégrafos visuales, y el lenguaje de banderas; no pude evitar un nudo muy grande en la garganta, recordando a mi amigo Manuel Velázquez Elvira, cabo señalero, “con quien tanto quería”, y que también “se nos ha ido como el Rayo”. Un beso muy apretao Luisa.

            Y a pesar de todo, la vida sigue… Como el Chiado se llama también Barrio Alto, hay 3 ó 5 elevadores que ayudan a subir. Por aquí descubrí el elevador de la Bica, resultó ser como un tranvía de tres raíles (¡!) que sube y baja una cuesta de un 25 % , calculo que no medí, y te lleva del mar a la Plaza de Camoens, pero como costaba casi 4 eurazos, y yo aquí estoy a ver si se me pone el culo prieto y para ahorrar dinero, me lo subí por escaleras,

            Antes del final, descubrí porque lo buscaba, el Mirador de Santa Catarina, la ultima colina quizá. Precioso el mirador, para ir, por el sitio y por las vistas. Mira hacia el Tejo y hacia, iba a decir África. También descubrí una biblioteca, pregunté si podía, y me dijeron que si sabía leer si. En una especie de pecera mirando a África me leí dos números de un periódico que se llama Público. Leí y entendí, estoy contentísimo, es una lástima que lea y no hable, portugués me refiero, preferiría ser como mis nietos que hablan perfectamente y no leen, ya aprenderán.

            Le dí una vuelta a algunas calles que no conocía, descubrí dos teatros nuevos, en el Chiado hay muchos, y me metí en unos enormes almacenes para bajar 4 ó 5 pisos en descensor. Comprendí porque los museos, los bosques y las cinematecas están vacías. Lo están porque no venden cosas, en esos almacenes la gente se amontonaban para pagar las compras que llevaban, y eso que decían que ayer (atroz viernes) había que pagar menos.

            Mira que me gusta la calle, es que vivo en ella, pero cuando llego a casa, y a pesar de que esta no ni mía ni la mía, creo que llego a uno de los mejores sitios de la vida, o del día. El sillón, la música, el periódico, las zapatillas. ¡ Qué invento, las zapatillas ¡

            En el camino había comprado unas cuantas cosas, aquí además de pasear, descubrir y disfrutar también se consume. Había comprado una especie de bizcocho con fruta glaseada, o como se diga. Me preparé un café con leche y con el bizcocho, la música, el periódico, el sillón y las zapatillas, qué queréis que os cuente.


Sábado y 24,  MontSanto

            Hay días que empiezan mal. El planazo de hoy era ir con un grupo de gente en MontSanto a plantar un bosque, yo estaba citado a las 9.30 allí, cuando llegaba a las 9.25 se iba un autocarro con la gente que fuera; en las oficinas, no supieron mas que disculparse un poquito y encogerse de hombros. Me quedé compuesto y sin novia. Para colmo a la noche había una marcha vietnamita, excursión nocturna, pero yo no llevaba mi frontal y aunque era noche de luna … , todavía quedaba mucho día.

            Como lo que yo quería era conocer MontSanto, me fui a recorrerlo por donde me diese. Allí hay muchas pistas, caminos y veredas, muy pocos letreros y por ser domingo algunas personas. Y yo ya tenía planos en papel, digitales y una idea de aquello. Estuve toda la mañana dando curvas y llegando donde quería. Aquello esta lindo, mucha vegetación y muy variada, relieve fácil, y distancias relativamente cortas y los animales irracionales escondidos. La verdad que anduve bastante y vi mucho. Muchas cosas llamativas, una: parece que hay muchas canteras, que aquí llaman pedrerías, abandonadas ya hace bastantes años, pues cuesta trabajo verlas de vegetación que tienen. La frondosidad de Montsanto me la explicará alguien algún día, toda su vida se dedicó al cereal hasta que se abandonó por improductivo, la lluvia no llega a 900 mm anuales, el terrero es calizo y por lo tanto con mucho drenaje y hace 80 años aquello era un erial. Se tiran 10 años plantando árboles foráneos que luego no cuidaron mucho y ahora es aquello una selva. Me cuesta creerlo. Hay allí muchos miradouros anunciados, los prepararon en los inicios del Parque, y hoy ya no sirven, la vegetación es mucho más alta que los ojos.

            Como había atravesado prácticamente el parque decidí comer en la tercera y última AR por la que pasaría, mi gozo en un pozo, cerrado el bar si es que alguna vez abre. Una cosa mala de este parque es que los atraviesan varias carreteras y hasta una autopista, pero por las carreteras pasan buses y uno me trajo a casa.

            Gran desilusión; mi teléfono, que es muchísimo más que  un teléfono, tiene una aplicación Samsung Heath, que en realidad cuenta los pasos que doy desde las doce de la noche 
            Y luego el los pasos los pasa a kilómetros, suponiendo un paso medio sin preguntar quién pasea. Yo estoy asombrado de lo que ando en Lisboa, algunos días más de 20 km y en las dos primeras semanas 120 km, ¿a qué está bien? Pues también es falso, ayer puse en marcha al mismo tiempo un navegador con GPS y marcó justo las dos terceras partes, es decir que de lo marchado hay que dividir por tres y multiplicar por dos. Es decir que los 120 km se pronto se quedaron en 80. No podía ser que yo anduviese tanto y estuviese tan fresco. Desde que deje de creer en cosas grandes tiendo a no creerme ni lo que yo digo, y razón no me falta.

            Total que comí en las Tascas de la Sé, que estaba esperando a ir con alguien, y volví a mi casa. Chispeaba suavemente sobre la Alfama y casi seguro sobre MontSanto. Y así siguió toda la tarde. Así es que la marcha vietnamita por allí, ni lo intenté yo, ni creo que la hiciera nadie, tarde de camilla y de té con pastas.


Domingo 25,  Casa

            Y hoy estamos igual, amaneció contra el teléfono, una mañana esplendida mientas el teléfono decía que llovía en Lisboa. Son casi las siete de la tarde, una hora ya de noche, y desde media mañana no para de lloviznear y de parar. Salir apetece poco, nada. Dice el programa mentiroso que hoy he andado ya 150 m en 206 pasos. Tendré que salir un poco, me da casi vergüenza; aunque llueva

            He sido capaz hace un rato de alquilar un coche por teléfono, dos días 15 euros. Debo haberme equivocado. Los próximos  martes y miércoles me voy a hacer un viajecillo por aquí cerca; Mafra, Batalha y Óbidos, más lo que caiga al paso que parece que hay sitios bonitos. Hoy mi plan era, se me había olvidado, irme en convoio (tren) a Évora que es bonita y cercana. Otro día saldrá el Sol.

           Otra vez estoy al día son las 7 de la tarde en la Bitácora y en el día y es domingo en los dos sitios

1 comentario:

  1. Cabo timonel señalero .... Si siguiéramos siendo dos ya estaríamos preparando el viaje 😢😗

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