Dia 6 Teatro Romano y Palacio de Ajuda
Lisboa está llena de cosas
interesantes y medio secretas. Hace unos días descubrí a cinco minutos de Sao Joan da Praça un teatro romano que se deja ver a través
de unas rejas, pero que anuncia dos visitas guiadas diarias. Yo fui ayer. Y como tantas cosas interesantes,
ayer, de todas los turistas de Lisboa, sólo yo mostré interés en ver aquello. Un
chico estupendo, joven y arqueólogo del yacimiento, me enseñó mucho y me
respondió cuanto pregunté. Y a mi
solo. A más de lo que se ve al aire de la calle, que parte se entiende y en
parte explica, resulta que al otro lado de la calle hay una casa y dentro de
ella está lo principal, en ruinas, pero muy bien puestas y muchos gráficos que
aclaran lo que no se ve. Para colmo tiene unas vistas sobre la Catedral y sobre el Tejo más
que buenas. Al ladito de mi casa, y sólo yo.
El otro día la chica del BPI, banco que me lleva las cuentas en Portugal,
y que me ha dado una tarjeta de crédito para que vaya gastando sin comisiones
de extranjería, me propuso o me invitó que para que fuera a un sitio que se
llamaba Pestana Palace o parecido, donde había una exposición de no sé
qué tecnológico, que ella estaría allí a las tres Y fui. Estaba en la quinta
leche. Había mucha más gente que en el Teatro Romano y enseñaban, vinos, joyas,
teléfonos y tabletas, que yo me enterase. Y te ofrecían cafés, pastas, vinos y
quesos. Lastima que yo fuese comido, porqué los quesos estaban para comérselos.
De lo que por allí vi, me llamó la atención el teléfono de Samsung Note 9, 1500
€, que tiene que ser fenomenal, y un reloj también de Samsung 46, 350 €, que puede
ser la pera. Y como no estaba muy cómodo sin corbata y sin intenciones me vine.
Debí de hacerme una foto con mi bancaria, que estaba para enseñarla.
Miré mis mapas a ver que había, y
resultó estar cerca el Palacio de Ajuda. Fue un Palacio
Real, que sustituyó a un palacio de madera que ardió, que había sustituido al que
tiró el terremoto. Los palacios reales que yo he visto se parecen mucho, una
habitación tras otra, todas como de paso, y a cuál con más lujo y a veces viejo,
y además un comedor real casi tan grande como el de los frailes del Convento de
Cristo pero en otro plan, un dormitorio real en el que daría miedo dormir y un
Salón del Trono que estaba en una esquina de un tercer piso. Algo raro. Entretenido
y gustoso de ver. Aquí si había mas gente: vigilantes de sala, unas oficinas
con muchos escritorios ocupados y una pareja y yo de visitantes. También era
por la tarde , y la tarde era lluviosilla.
El transporte público en Lisboa,
estupendo, y yo casi dominándolo. Entre un autocarro y el E28, llegué a los
Miradores de encima de casa y de allí bajando a casa. Me asomé al balcón y mis
amigas de Ginginha de Sé, me vieron, me hicieron señas y bajé.
7.11 Miércoles. Viaje alucinante
Amaneció un día buenísimo y pensé
que lo mejor podía ser pasear y tomarme un café por la Ribera del Tajo y para allá me fui. Como
ando detrás de encontrar y saludar a D Pilar del Río volví a pasar por la Casa de los Bicos, pero ella no
estaba; volví a ver las ruinas romanas que allí hay me dieron el teléfono de la secretaria, llamaré.
Como iba sin rumbo y hacía un día tan bueno entre otras cosas me puse a mirar
despacio la estatua ecuestre de D. José I que está en mitad de la Plaza Comercio y el Arco Triunfal, mirando los monumentos y
mirando la Wikipedia
se entera uno de un montón de cosas y se ven más, parece que vas con Pepe y
Aurora. La lástima es que luego se te olvida, aunque como decía mi amigo Manuel T., con
esto debe pasar como con las buenas comidas, que son para disfrutarlas mientras
tanto, no tienes porque acordarte siempre de aquellos sabores ni de aquellos nombres.
Me acordé que en la Guía de Lisboa que escribió Pessoa,
y que leo a ratos, dice que la
Municipalidad es
de los mejores edificios de Lisboa. Pero allí dicen que no es visitable, sólo
el primer domingo de cada mes y que va poca gente, que a las once; que no se me
olvide. En la Plaza
hay una Picota muy rara y de mucho mérito. También al lado hay un gran edificio
que contiene el Museu do Dinheiro y la Muralla Dinis.
La verdad que puede haber museos de todo, este está en un edificio principal,
muy bien puesto y además, no sé si por culpa del nombre, gratis. En Lisboa hay
muchas murallas, aunque se ven poco, les dan mucha relevancia. En los sótanos
de este edificio del dinero hay un lienzo de de 20 o 30 m de muralla, que ya va 3 ó
4 metros
por debajo del nivel del suelo de la calle. Es curioso como las ciudades se
amontonan sobre si mismas; yo de chico no entendía como Troya se había
construido nueve veces sobre la anterior y como podía verse esa superposición o estratificación.
En el museo que llevamos vi una
cafetería, entré y vi que se podía comer sin mucha exigencia, pero en un sitio
bonito, céntrico y muy barato. Puede ser un recurso para comer de vez en cuando
y de forma curiosa si te pilla cerca.
En Lisboa no se para, habia salído de mañana a tomar
café y ahora ya tenía que irme a La Cinemateca de Lisboa,. Ponen allí y a diario dos o tres
películas siempre antiguas y buenas. Ayer ponían “Viaje alucinante”. Más de cincuenta años hace que yo vi esta película
y me alucinó, se trata de un equipo en un submarino miniaturizado, ahora diríamos nanométrico, que van viajando por el interior del sistema circulatorio para
destruir un coágulo cerebral de un hombre importante. No voy a contar la peli,
pero está muy muy bien, además la protagoniza Raquel Welch que está preciosa y
distinta a hace un millón de años. El guión
lo escribió o coescribió Isaac Asimov, que es el autor del que yo mas libros he leído
y cuya lectura continuo y recomiendo.
La dicha cinemateca está muy bien,
muy bien la sala, y el resto es como un museo del cine, un poco, y con una
cafetería muy bonita, no había casi nadie, pero más que en el Teatro romano o en la Muralla Me
quedé allí un buen rato, merendé, leí el periódico y se hizo noche. Volveré.
PD Parte de mis hermanos anuncian venir por la Inmaculada. Esto está lanzado.
Te veo superocupado y muy conectado cosa que es normal en ti, pero no tan habitual.
ResponderEliminarTe seguimos con interes porque, además, nos estas enseñando Lisboa.