Bitacorea hoy GREGORIO MORILLAS
Dia 17 Jueves
Manolo se empeña en
que escriba yo, Gregorio, lo que hemos hecho hoy y, me atrevo, no sin
advertirle que de ningún modo, puede salir con el estilo que él le imprime.
Como el día amaneció
soleado pensó Manolo con buen criterio, que era el momento de probar las
bicicletas de la red pública de la que se había hecho socio.
A tal fin nos
encaminamos hacia la estación de Santa Apolonia, cerca de casa y donde estaban
las bicis mas próximas. Después de entrar en la aplicación que se había descargado
en el móvil, ni con la ayuda de un joven que, muy amable, intentó ayudarnos,
pudimos desbloquear la dichosa bicicleta. Llamó por teléfono y después de un
rato de explicaciones no conseguimos nuestro objetivo. Así que nos quedamos
chafados y sin planes. Yo creo que fue mejor porque se había levantado un aire
helado poco agradable para ir en bici.
Manolo, un poco
frustrado, decidió que tenia cosas que hacer
en la casa y yo pensé que era la ocasión de visitar unos cuantos
monumentos que estaban cerca. Así que, saliendo de la estación de Santa
Apolonia me dirigí por las calles de la Alfama baja que me aconsejó Manolo, procurando
evitar las escaleras y cuestas muy empinadas , hacia la iglesia de Santa
Engracia o Panteón Nacional. Esta se ve desde lejos por su magnífica cúpula
blanca . Edificio barroco del siglo
XVII, famoso por lo que se tardó en hacerlo , doscientos y pico años. Al ser
panteón nacional alberga los cenotafios o catafalcos de personajes importantes portugueses
(no sabemos si es lo mismo, pero sí que dentro no tienen restos). Entre ellos
están Enrique el Navegante , Vasco de Gama, Alfonso de Albuquerque , Nuno
Pereira (el que nos dio para el pelo en Aljubarrota) y hasta la cantante de
fados Amalia Rodrigues y el futbolista que tanto nos hizo disfrutar en el
mundial de 1966, Eusebio. Renuncié a subir las escaleras a la terraza y callejeando con la ayuda de un
plano me dirigí hacia la igreja de Sao Vicente da Fora.
San Vicente es
copatrón de Lisboa y sus reliquias fueron traídas desde el Algarve hasta esta
iglesia fora de la ciudad. Es de 1600 y tiene una fachada para mí muy bonita,
sobria, de estilo renacentista italiano con mucha simetría, unas cuantas
esculturas en la fachada y con dos torres de mediana altura. En su interior me llamó
la atención un baldaquino barroco flanqueado por esculturas de madera de tamaño
natural.
Adjunto tiene un
monasterio de los agustinos donde me impresionó la sacristía , muy vistosa con
mármoles de muchos colores y que me recordó la del monasterio de la cartuja de
Granada.
En los claustros hay
muchos azulejos con escenas históricas, dignos de verse. Y por un pasadizo se
llega hasta el panteón de los Braganza. Aquí están los sepulcros de casi todos
los reyes y reinas de esta casa.
Aquí si me animé a
subir las escaleras, pues con el día luminoso que hacia, me imaginé que las
vistas serian estupendas. El esfuerzo mereció la pena y pude hacer unas
magníficas fotos del este de con Lisboa con la cúpula del Panteón sobresaliendo
y hasta del puente Vasco de Gama que se veía claramente en la distancia.
Como ya era hora de
comer me fui callejeando cuesta abajo hasta la puerta de la iglesia de Sao
Estebao, donde habia quedado con Manolo para ir a comer.
El sitio donde me
llevó Manolo era el sitio mas barato que conoce. Menú completo con bebida y sobremesa incluida por 6 euros.
Que alegría tener dos amigos tan versados en el arte de la escritura. Me alegro de que lo paséis bien y gracias por vuestras enseñanzas sobre la capital lusa.
ResponderEliminar