Santa
Andalucía y San Carnal
Para celebrar
ambas fiestas Lisboa se ha llenado de verano, de español y de disfraces
malillos.
Con la
llegada de los primeros días cálidos uno siempre piensa que es el verano y que ha venido para quedarse,
uno sabe que no es verdad, pero como a final de la película de Casablanca, cuantas veces la veas, piensas:
esta vez ella se quedará con Rick. Y no; las pelis y la sucesión del tiempo es
siempre igual.
Pero da
igual, aunque sea por unos días, gusta creer que ya es verano, te aligeras la
ropa te alegras de la vida, las niñas se ponen en tirantes y los hombres de
piernas bonitas visten sus pantalones cortos.
Lo malo es que se animan, se crecen, y ya siguen de corto hasta Noviembre; yo,
aparte de que sus piernas no las veo tan bonitas es que cuando refresca me da frío
verlos, pero ellos siguen.
Yo para
celebrar lo de Andalucía y el verde de su bandera me fui a celebrarlo a Montsanto que es lo más verde que tengo
a mano. El día era de verano, que se irá, pero aquello era de primavera que ya
se queda, había muchas flores, florecillas mas bien, las yemas estaban a
reventar y el verde parecía más verde que otras veces. Comí en uno de los pocos
sitios que hay allí de eso, que se llamaba Monte
Verde y como tenía los manteles blancos, parecía que iba a llegar en cualquier
momento Pablo Iglesias, el de antes.
He dudado
del nombre del fundador del PSOE y del Andalucismo, le he preguntado a Google;
ni lo cita; he tenido que volver a teclear añadiendo psoe, y de milagro
aparece. El Tiempo pondrá a cada uno en su sitio.
Ayer y hoy
vas por las calles de Lisboa y si no miras parece que vas por la calle Sierpes,
o por Puerta Real, todo es castellano
oyente. En general los andaluces han venido en familias o en grupos grandes y como se hablan
un poco a gritos, por ser muchos, pues se oye más todavía. En verdad yo los
oigo desde el balcón de la casa donde habito, que es sitio de mucho pasar
turistas.
Así que Viva Andalucía. En verdad que a mi me importa poco eso de las
naciones y las patrias, pero aquí en la distancia; tampoco.
Lo del
Carnaval, pregunté, y me dijeron que aquí nada de nada, que eso no se celebraba
aquí, tampoco se celebra la Semana Santa ,
al menos con procesiones y santos. Tampoco se celebró el día los Santos y los
cementerios no se arreglan. Parece que Santo
Antonio de Padua que nació en Lisboa, aquí a lado de mi casa, y vivió y
murió en Padua, si se celebra a lo grande y la Alfama se viste de fiesta y se pone a reventar.
Pues bien, el Carnaval si que se celebra un poco,
o por lo menos cierta gente sabe de qué va y que es fiesta. Esta tarde buscando
he visto un pelín de ambiente en el Arco Triunfal de la Plaza se Comercio y en la Afama , mas que carnaval, era
un botellón, y más que botellón podría llamarse “cervezón”, que es lo que todo
el mundo lleva y bebe a mano. El disfraz solo de nariz para arriba, ojos de
purpurina, frentes con apéndices, coronas de colores y prendas de cabeza, mas
bien parecían restos de Noche Vieja, algún o alguna vestidos mal y raros y
menos, travestidos. Yo me he alegrado mucho, como una vez dijo mi hermana Angustias,
de 'no ser ya tan joven y no tener que divertirme'. Es verdad que ciertas fiestas
desde fuera no quedan bien, pero para mi que ni
por dentro; quizá más tarde cuando el alcohol haya ocupado el sitio de
la sangre, sea ya otra fiesta. Me va a pillar descolocado, vaticino.
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